Las cataratas en el perro

7 de Octubre de 2008 por Dra. Catalina Junco P. M.V.  
Categorías: Archivos, Medicina Veterinaria

Las cataratas son generalmente bilaterales (afectan los dos ojos) y evolucionan hacia la ceguera. Los daños se producen en el cristalino (que es un elemento óptico transparente ubicado detrás de la pupila, dentro del ojo).

Cuando el cristalino deja de ser transparente y adquiere una opacidad blanquecina o azulada, se le llama catarata. Esta opacidad provocará que el animal pierda progresivamente la vista.

Las cataratas pueden ser congénitas, principalmente en las siguientes razas: Cocker Spaniel, Poodle, Siberiano, Schnauzer, Bichon Frise, Fox Terrier, Golden Retriever, Labrador, Pastor Inglés, Pequinés, Shih Tzu y Lhasa Apso. Lo que no significa que otras razas puedan verse afectadas con menor frecuencia.

Aparecen con frecuencia en los perros senior (también pueden aparecer en perros jóvenes), y al haber aumentado la esperanza de vida (por los avances médicos) tienen más problemas relacionados con la edad.

Diagnóstico de las cataratas

Sólo pueden ser detectadas a través de un examen clínico, por lo que cuando los dueños perciben las cataratas en su perro, la enfermedad ya habrá comenzado a desarrollarse un buen tiempo atrás.

El comportamiento del perro delatará si ha perdido facultades de visión. El perro empezará a manifestar la ceguera cuando carezca de, por lo menos, el 80% de su capacidad visual; ya que su visión es más primitiva y desarrolla más otros sentidos como el gusto, el olfato o el tacto.

Si tu perro presenta alguna parte del ojo inflamada o tiene aspecto azulado, debe hacer una visita al veterinario oftalmólogo (es una especialidad), quién dará el diagnóstico definitivo y los pasos a seguir.

Tratamiento de las cataratas

La cirugía de cataratas ha avanzado sorprendentemente dentro de la oftalmología veterinaria en los últimos años. Pero se debe tener en cuenta que no todos los perros pueden operarse de cataratas.

Los perros aptos para cirugía deben presentar las siguientes condiciones:

  • Un buen estado clínico general (se evalúa a través de un examen clínico y de  exámenes prequirúrgicos, los que se relacionan a la edad y esperanza de vida del perro).
  • De preferencia se operan las cataratas bilaterales.
  • Ausencia de otras enfermedades oculares asociadas (se evalúa mediante un examen oftalmológico).

Normalmente, las cataratas pueden ser removidas si el perro está lo suficientemente sano como para soportar la cirugía.

Según las estadísticas las cataratas pueden ser operadas con excelentes resultados, aproximadamente el 90% de los perros operados recuperan una visión adecuada para hacer una vida normal y recuperar la actividad que habían perdido durante el desarrollo de la enfermedad.

La verdadera problemática es la evitable, o sea la transmisión hereditaria. Por eso, mira bien los ojos de tu perro y detecta cuanto antes esta enfermedad.

Los perros jóvenes que presenten cataratas no deben usarse como reproductores.